• Sostinendo

Ya tenemos hoja de ruta circular

I Plan de Acción de Economía Circular en España 2021-23

Se acaba de presentar en España el primer Plan de Acción de Economía Circular (PAEC), dotado con 116 medidas a implementar en el trienio 2021-23 y un presupuesto de 1.529 millones de euros. Según ha subrayado el Gobierno, la economía circular es una pieza clave para la recuperación verde y como tal está incluida entre las reformas que incluye el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) que guiará la ejecución de los fondos europeos Next Generation.

Desde la publicación de la estrategia España Circular 2030, llevábamos un año esperando este primer plan de acción. En esta entrada queremos compartir con vosotros unas primeras impresiones, en forma de dos cosas que nos han gustado y otras dos que nos han gustado un poco menos (1).

Lo que más nos gustó

Encontrar la iniciativa “PYME Circular” con el objetivo de “integrar la economía circular en las PYME, así como en nuevos modelos de negocio, habilitando espacios para la creatividad, la generación de ideas y la adaptación al cambio”. Nos parece que esa es la vía correcta, la de adoptar la economía circular en toda su ambición y no como una “gestión de residuos 2.0”. De hecho, esta visión ha sido la que nos llevó en 2018 a emplear herramientas para transformar los modelos de negocio de nuestros clientes, caso del canvas sostenible que presentábamos en esta otra entrada.

También valoramos muy positivamente el espacio que se dedica al turismo, en el que la economía circular se presenta como una herramienta clave para regenerar y mejorar el capital natural de nuestros principales destinos. Se trata de uno de los sectores clave de la economía española, que en 2019 contribuyó más de un 12% tanto en términos de PIB como de empleo, y en el que estamos reconocidos como el país más competitivo del mundo. A causa de la pandemia de la COVID19, el número de visitantes en 2020 se redujo en casi 65 millones respecto al año anterior.

Lo que nos gustó un poco menos

La estructura del Plan: resulta difícil no perderse ante semejante sucesión de medidas que tocan tantas áreas de actividad. Se echa en falta un “mapa” que facilite la navegación, que debiera contener de una manera sintética los objetivos que se persiguen, la relación entre las iniciativas y cómo pueden contribuir a la consecución de esos objetivos. Por buscar una analogía, un gráfico similar al “diagrama de la mariposa” con el que EMF consiguió sintetizar un concepto tan complejo como la economía circular, mostrando todos los componentes del sistema y sus interrelaciones a partir de unos principios.

Y respecto al detalle del Plan, por momentos parece centrarse sólo en aspectos legislativos (caso del apartado de residuos), empleando un tono general de “futuro indefinido” (“se hará”, “se promoverá”) que nos invita a esperar para conocer el cómo y el cuándo. Nos parece importante no caer en una sobrerregulación que limite la competitividad y la innovación, buscando siempre el equilibrio adecuado entre los diferentes instrumentos (fiscales, de mercado, proyectos demostrativos, etc.) que aseguren la comprensión y adopción del paradigma circular. Por citar una referencia, Holanda cuenta también con una estrategia y un programa trianual que se articula alrededor de 114 proyectos para los que ofrece mayor grado de detalle: promotor, resto de participantes, resultado, efectos, líneas de actuación y fecha de finalización. Las medidas legislativas se concentran en uno de los diez subapartados de “Aspectos transversales”, junto a los estímulos de mercado, financiación, compra circular, etc.


Seguiremos con atención el despliegue del Plan en medidas concretas que iremos comentando en este blog. Sólo queda felicitarnos a todos por seguir avanzando en la transición hacia una economía más circular que nos permita vivir felices dentro de los límites planetarios.


(1) Nota: en Sostinendo nos alineamos con la definición de economía circular propuesta por la Fundación Ellen MacArthur (EMF) en 2019: un nuevo paradigma de la producción y el consumo por oposición al modelo lineal de “extraer, fabricar, usar y tirar”, basado en tres principios que son eliminar el residuo desde la fase de diseño, mantener los productos y materiales en uso y regenerar los sistemas naturales.